Pesca en Cartagena
¡¡Nos hacemos mayores!!
Uff… ya no me acordaba… La comodidad de tener la barca en el agua tanto tiempo ha hecho olvidarnos de lo que era el pan nuestro de cada día. Te levantas temprano y lo primero que haces es sacar la barca del garaje, a pulso, rampita por aquí rampita por allá… acerca el coche, sube la manivela, baja la manivela… aprieta las cinchas, asegura el motor, carga el equipo… buff… Así de buena mañana ya empezabas sudando.
Llegas al puerto, prepara la barca, apunta con la rampa, marcha atrás… otra vez, corrige una vez más… sal de la rampa y vuelve a empezar… ahora! un poco más, un poco más… ESPEERRAAAAAA!!!! que no has quitado la matricula!!!…joder, otra vez para arriba… quita la matrícula, venga ahora si… carraca, suelta, mosquetón oxidado, malabares y equilibrios sobre el remolque para no mojarte los pies al desenganchar el mosquetón.
Bufff, ¡¡reventao!! ¡¡y ahora tira a pescar!!, pero no te canses demasiado que luego te toca otra vez lo mismo, pero al revés…
El otro día queríamos pescar pero nuestra zona era impracticable… te lo piensas un rato, a lo mejor no es para tanto, a lo mejor calma, a lo mejor limpia… cualquier escusa es buena con tal de eludir esa opción que revolotea en nuestras cabezas. Está ahí, golpeando pacientemente los dedos de una mano contra los de la otra. Sabe que es la única opción, es cuestión de tiempo, hasta que alguien lo dice… ¿nos vamos a cartagena?… se hace un silencio mientras el pelo, azotado por un levante F6, lacera nuestras caras.
Ir a cartagena es una circunstancia bipolar. Por un lado la escarpada y abrupta costa es un espectáculo para la vista, sus calas solitarias, sus aguas transparentes, su profundidad… pero por otro lado sabes que cartagena significa no comerse un torrao. Para alguien que visite con frecuencia estas costas y conozca profundamente la dinámica biológica de sus aguas, puede resultar un excelente coto donde capturar magníficos ejemplares. Las combinaciones exitosas de sitio-momento adecuados estan reservadas a unos pocos. Para los que vamos cuando no queda otra opción, solo hay PORRACA escrito en las papeletas que compras en el puerto antes de salir.
Así que efectivamente, tras unas cuantas horas en el agua, no sin antes pasar por el olvidado sufrimiento desmedido de sacar la barca de un puerto para llevarla a otro, la jornada no resultó infructuosa, pero solo por el mero hecho de llevar unas cámaras de vídeo y suplir la componente venatoria por una componente más documentalista que queda plasmada, en parte, en este montaje.
Espero que os guste.
Comments
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acs on 09.05.2011
Me alegra volver a leerte Fran. Cuanto tiempo.
Fran on 09.05.2011
Gracias Antonio, si que hace tiempo si. A ver si el “retorno” perdura…
izand on 09.06.2011
El vídeo es precioso; imágenes así en primera persona casi valen una porra monumental. O quizá no, y será que me estoy haciendo viejo… (como bien reza la primera frase de este post)
Fran on 09.06.2011
Quizás el conformismo sea un síntoma… jajaja
a pesar de todo, lo pasamos bien… estos días así también sirven para afinar la “técnica” y acostumbrarse a la cámara y todo eso…
cuando vengan los días “mágicos” y encontremos algo de pescao el tema cámara ya estará rodao y tendremos tomas espectaculares!
inicolau on 09.07.2011
Hola. Me encanta esta web. Los relatos están muy bien narrados y ahora, con los videos, tengo la impresión de que va a ser todavía mejor. Respecto al video de Cartagena, está muy original y la calidad de imagen es muy buena. Lo de la porra es lo de menos, seguro que en breve pones buenas capturas. Ánimo pues, páginas como estas dignifican la pesca submarina. Un saludo.
Fran on 09.15.2011
Muchas gracias por tu comentario. Vuestras aportaciones me animan a seguir esforzándome en plasmar aquí lo mejor de esta pasión que nos une.
Un saludo y bienvenido